El pasado sábado, 23 de octubre, cerca de cincuenta personas convocadas por XEGA, colectivo lesbianas, gais, transexuales y bisexuales de Asturies, reivindicaron en la plaza del Ayuntamiento de Gijón la despatologización de la transexualidad. Con este gesto el colectivo asturiano se sumaba a la campaña internacional que, desde el año pasado, viene desarrollando una serie de acciones continuadas de cara a pedir que la Organización Mundial de la Salud (OMS) deje de considerar la transexualidad como una enfermedad.
En la actualidad diversos manuales de psiquiatría y catálogos de enfermedades mentales insisten en definir la transexualidad como una “incongruencia del género” o como un trastorno, en lugar de considerarlo como una variante más de la sexualidad humana. A este respecto, el año 2013 está prevista una reunión de la OMS donde se abordará esta cuestión.
En los últimos años se han producido cambios significativos en cuestiones esenciales que afectan a la transexualidad que permiten ofrecer una explicación del fenómeno transexual desde diversos enfoques. Al mismo tiempo se puede hablar de un proceso de sensibilización que ha llevado a numerosos países occidentales a ofrecer diversos grados de asistencia y a legislar para garantizar el ejercicio de los derechos básicos de las personas transexuales.
Sin embargo la situación dista mucho de cubrir las necesidades mínimas. En nuestro país los avances más notables se centran en la Ley de Identidad de Género y en la apertura de Unidades de Género en diversas comunidades autónomas para prestar asistencia en campos como el psicológico y el médico.
Mientras tanto, la transfobia continúa instalada en buena parte de la sociedad que sigue sin aceptar la necesidad de cambiar las ideas existentes que alimentan los diversos estereotipos que marginan a las personas transexuales. Es por ello que en las diversas concentraciones celebradas este fin de semana se insistió en el hecho de que la transexualidad no es una enfermedad pero la transfobia sí.
A lo largo de la concentración se repartió un manifiesto en el que se explicaban los motivos de la acción al tiempo que se gritaban diversas consignas con el apoyo de la Charanga Feminista Xuntes y Revueltes.


























